Nota del autor:
Cuando uno no sabe, debe dejar trabajar a los profesionales. Por eso, sin dudarlo, busqué a Mario para mi presentación, alguien que conoce bien el mundo literario y sabe escribir muchísimo mejor que yo. Su sensibilidad y atención al mundo del arte siempre me llamó la atención, así que dicho y hecho. Gracias Mario.

Patxi Díaz Fotografía - Sobre mí
Fotografía de Leo Tena

Su sobrenombre le viene de recién nacido. Francisco figura en su DNI, pero el hecho de que su padre cursara sus estudios en Pamplona, influenció sin duda, para que desde el primer día empezaran a llamarle Patxi. Con ese nombre es como él se siente identificado y orgulloso.

La fotografía es para él la extensión de una mirada, el espejo donde se funden los instantes irrepetibles de la vida y se multiplican las emociones en un laberinto mágico de fotogramas congelados en la memoria. Es un cazador de esos momentos únicos que se conservan para siempre en nuestro corazón, un buscador constante de esa sucesión de impresiones robadas al tiempo. Si algo define su impronta, es que en cada trazo que le ofrece la realidad, ve la ocasión de adentrarse en la sutil belleza de las cosas que cada día aparecen ante nuestros ojos.

Hablar de su labor como fotógrafo es hacerlo de un profesional entregado a cada encargo, donde el objetivo de su cámara sigue sin descanso las huellas de la perfección, un trabajo delicado que apuesta por resaltar los detalles, captar los gestos sutiles y a la vez crear una atmósfera de confianza en todos los desafíos que se le presentan.

 

Reportajes de Bodas
Si hay un día especial en nuestra vida ese es el que sella el matrimonio, una catarsis de alegría, compromiso, esperanza y amor, uno de los hitos de nuestra existencia, en el que confluyen los destinos de dos personas para iniciar un nuevo camino juntos. Y es aquí, donde después de una labor de formación ardua, ha conseguido expresar mejor una armonía profesional delicada, dedicándose de lleno en que su trabajo capte realmente el día, pues cada boda, cada pareja requiere y le inspira una forma diferente de mirar, un reto que le apasiona es que los novios se vean completamente reflejados sea cual sea su estilo.

Días antes de la ceremonia, visualiza diferentes ángulos desde donde los novios crearán sus primeros recuerdos, antes y después del enlace, proyecta la eficacia de una toma, la iluminación ideal, la naturalidad de los gestos. Después se lanza a un empeño obsesivo que le absorbe, consigue retratar la fragilidad de una sonrisa, la fugacidad de un gesto cómplice, resalta el laberinto de ternura y cariño en que se convierte desde principio a fin ese día extraordinario, y lo hace todo desde la complicidad y la cercanía. Para él es importante que la confianza esté presente en todo el trayecto del reportaje, en la pre boda, en las casas de los contrayentes y familiares, en la iglesia o el ayuntamiento, en el restaurante, en la elección final de las fotos, le gusta que le sientan como un aliado que vuelca su esfuerzo en embellecer un instante tan especial.

No se permite margen de error, así que antes del reportaje mima cada detalle para que después solo le quede enfocar, encuadrar, disparar y esperar a que los sueños de su cabeza se vayan convirtiendo poco a poco en imágenes mágicas y envolventes.

En definitiva, quiere que en cada fotografía que hace se quede patente su deseo por arropar, acompañar, mimar a los protagonistas, ser un testigo cómplice que genera intimidad de manera cordial y responsable, y que al final les ofrece un trabajo especial que les marcará para siempre.

 

Mario Hinojosa
Escritor